No os llevéis a engaño por el título. Son reflexiones baratas, porque las doy gratis.
Esto viene a cuento, de un comentario que he dejado en el foro de Infojardín:
"Si hubiese hecho caso a los libros, a intenné, al vecino, al forero mayor del reino, e incluso a mi popó, jamás hubiese puesto en marcha mi huerto balconero.
Lo he dicho muchas veces: mi balcón da al norte, no tiene apenas luz, y al ser un 4º piso, cuando hay viento se nota.
Según todos los expertos del mundo mundial y parte del provincial, en mi balcón no se puede cultivar prácticamente nada.
Menos mal que lejos de ser un experto, soy un ignorante, y me dije: pues voy a probar. Y probando sigo.
Mira qué frases tan bonitas me he encontrado por ahí:
"Fui capaz de hacerlo porque no sabía que no podía hacerse."
"Imposible solo es algo que todavia no ha sucedido."
Los límites vienen solos, no hace falta ir poniéndoselos uno, antes de empezar a intentarlo.
Lo que da de sí un macetohuerto.
Gracias a tí.
Saludos."
Si alguien nos dice: ni lo intentes, eso es imposible, sólo perderás el tiempo... es hora de experimentar por una/o misma/o.
Anda que no.
Saludos.
jueves, 6 de junio de 2013
jueves, 23 de mayo de 2013
Macetohuerto de verano, capítulo 652 bis.
Y aquí sigo, vivo y coleando, de lleno con los trabajos del macetohuerto de verano, aunque este año se reducen a tomateras, tomateras y más tomateras.
Las variedades seleccionadas con esmero y alevosía para este año, son: Marmande (por aquello de hacer amistad en la Unión Europea - nótese un pelín de alevosía en lo de "Unión"), Raf (porque mi cara se va pareciendo a los tomates que da, una cuestión sentimental), Jaquemato (phssss... es un alias, no puedo revelar su nombre verdadero, sin pasar antes por caja), y otra de la que no me acuerdo ahora mismo. Cosas que pasan.
El apio sigue en la maceta, más alto que quien esto suscribe, con flores blancas a porrillo, y aromatizando el balcón, algo que siempre se agradece, pues disimula el pestazo que echan algunos vecinos, cuando fuman en sus respectivos balcones y terrazas comunes de uso privativo (toma ya: pagamos todos, disfrutan unos pocos). Esto último, si a alguien le pica, le digo lo que el filósofo de bar aquél: que se arrasque.
En fin, que ilusión por el macetohuerto tengo mucha, lo que no tengo es tiempo, porque entre el trabajo (y que dure, aunque menos intensamente, pofavó), la familia, los estudios (hay que hacer trabajar a las neuronas también, y necesitamos más selebros, que los pocos que hay se nos van p'Australia), y la preparación del discurso para el Premio Nobel, no me queda mucho. Lo justo para echar una meadita de vez en cuando, nada más.
Siento ser algo grosero, pero es que tampoco tengo tiempo para dejar de serlo.
Es que esta vida que nos ha tocado vivir, tiene sus cosas buenas y sus cosas malas. Las buenas, las joías se esconden, y por todos los rincones salen las malas. No, no estoy pesimista, soy pesimista, que no es lo mismo. Pero un pesimista realista, ¿eh?
El estrés... ¡Ay, el estrés, que puñetero es!
Pero nada, oyes, hay que levantar a España.
Eso sí, lo que yo me pregunto es: ¿Y para qué querrán levantarla? ¿Para volver a tirarla después?
En fin, cosas mías... ¿no?
Las variedades seleccionadas con esmero y alevosía para este año, son: Marmande (por aquello de hacer amistad en la Unión Europea - nótese un pelín de alevosía en lo de "Unión"), Raf (porque mi cara se va pareciendo a los tomates que da, una cuestión sentimental), Jaquemato (phssss... es un alias, no puedo revelar su nombre verdadero, sin pasar antes por caja), y otra de la que no me acuerdo ahora mismo. Cosas que pasan.
El apio sigue en la maceta, más alto que quien esto suscribe, con flores blancas a porrillo, y aromatizando el balcón, algo que siempre se agradece, pues disimula el pestazo que echan algunos vecinos, cuando fuman en sus respectivos balcones y terrazas comunes de uso privativo (toma ya: pagamos todos, disfrutan unos pocos). Esto último, si a alguien le pica, le digo lo que el filósofo de bar aquél: que se arrasque.
En fin, que ilusión por el macetohuerto tengo mucha, lo que no tengo es tiempo, porque entre el trabajo (y que dure, aunque menos intensamente, pofavó), la familia, los estudios (hay que hacer trabajar a las neuronas también, y necesitamos más selebros, que los pocos que hay se nos van p'Australia), y la preparación del discurso para el Premio Nobel, no me queda mucho. Lo justo para echar una meadita de vez en cuando, nada más.
Siento ser algo grosero, pero es que tampoco tengo tiempo para dejar de serlo.
Es que esta vida que nos ha tocado vivir, tiene sus cosas buenas y sus cosas malas. Las buenas, las joías se esconden, y por todos los rincones salen las malas. No, no estoy pesimista, soy pesimista, que no es lo mismo. Pero un pesimista realista, ¿eh?
El estrés... ¡Ay, el estrés, que puñetero es!
Pero nada, oyes, hay que levantar a España.
Eso sí, lo que yo me pregunto es: ¿Y para qué querrán levantarla? ¿Para volver a tirarla después?
En fin, cosas mías... ¿no?
jueves, 7 de febrero de 2013
Psss, que nadie se entere!
Pues eso -leed como si os hablara bajito-, que nadie se entere que tengo en pleno invierno tomates para cosechar en mi balcón.
Y encima son de cierta variedad, que no se sabe si son híbridos, transgénicos o simplemente raros, pero que no se pueden ir cultivando así como así, sin pagar el consabido canon, se entiende.
Como no les puedo llamar por su nombre a los pobres, no sea que al día siguiente tenga al F.B.I.* por aquí, les llamo cariñosamente mis "top secret".
Ellos se ríen con mis ocurrencias, los joios. Son más majos...
Y tan fuertes... se han pasado todo el otoño y lo que llevamos de invierno tropical en el balcón, con estos vientos, ahí, sin rechistar... han salido a su padre. Padre adoptivo, se entiende, no vayan ustedes a pensar...
Por cierto, qué bien queda mi mano en la foto. Le da una prestancia sin igual.
En fin, que ya que estamos os muestro también un repollo, o col repollo, no se, algo tiene que ver con un gallino. Para el caso, que lo tengo en maceta engordando, oigan. Como los pollos, pero sin jaula.
Y también os enseño unas plantitas de habas que tengo entutoradas por aquello del aire ventoso que ha hecho estos días. Viven junto a unas esparragueras que no se han enterado de que es invierno y todavía es pronto para brotar. También hay en el conjunto unos cuantos repollos rezagados. Normal, mucho animal para tan poca jaula.
De plantas habiles tengo doce, si no recuerdo mal, repartidas en varias macetas. Plantas hábiles tengo más. Atención: chiste pa' cultos.
Ay, qué invierno tan raro, por Odín... jolín.
* F.B.I.: Foro Burramen Imperial, lo siento, no se me ocurría otra cosa, ya no son horas para gracietas.
Y encima son de cierta variedad, que no se sabe si son híbridos, transgénicos o simplemente raros, pero que no se pueden ir cultivando así como así, sin pagar el consabido canon, se entiende.
Como no les puedo llamar por su nombre a los pobres, no sea que al día siguiente tenga al F.B.I.* por aquí, les llamo cariñosamente mis "top secret".
Ellos se ríen con mis ocurrencias, los joios. Son más majos...
Y tan fuertes... se han pasado todo el otoño y lo que llevamos de invierno tropical en el balcón, con estos vientos, ahí, sin rechistar... han salido a su padre. Padre adoptivo, se entiende, no vayan ustedes a pensar...
Por cierto, qué bien queda mi mano en la foto. Le da una prestancia sin igual.
En fin, que ya que estamos os muestro también un repollo, o col repollo, no se, algo tiene que ver con un gallino. Para el caso, que lo tengo en maceta engordando, oigan. Como los pollos, pero sin jaula.
Y también os enseño unas plantitas de habas que tengo entutoradas por aquello del aire ventoso que ha hecho estos días. Viven junto a unas esparragueras que no se han enterado de que es invierno y todavía es pronto para brotar. También hay en el conjunto unos cuantos repollos rezagados. Normal, mucho animal para tan poca jaula.
De plantas habiles tengo doce, si no recuerdo mal, repartidas en varias macetas. Plantas hábiles tengo más. Atención: chiste pa' cultos.
Ay, qué invierno tan raro, por Odín... jolín.
* F.B.I.: Foro Burramen Imperial, lo siento, no se me ocurría otra cosa, ya no son horas para gracietas.
sábado, 2 de febrero de 2013
Hasta la vista, compañero.
Me he enterado de la partida de un querido compañero en esto del huerto y en otras cosas.
No quiero dejar de testimoniar mi afecto por él y el vacío que deja.
Hasta la vista, Nublo. Hasta la vista, Rodolfo.
No quiero dejar de testimoniar mi afecto por él y el vacío que deja.
Hasta la vista, Nublo. Hasta la vista, Rodolfo.
jueves, 31 de enero de 2013
Estoy hasta los asteroides.
- Es un pequeño paso para el hombre, pero un gran pisotón para este ajo.- dijo el astronauta Kevin Hofp Garlic, tras poner el pie en la luna, allá por el 2 de mayo del taitantos.
- P'habernos matao, ¿Eh, brother? - añadió su compañero Louis Potato.
- Afirmativo, menos mal que hemos caido en blandito, my friend - respondió Kevin confiado.
- Cierto Kevin, pero esto en la Tierra no hubiese pasado, pues tenemos luna menguante - dijo el resabiado Louis.
Kevin bajó rápidamente la mirada y golpeó con su pesada bota uno de aquellos desafortunados ajos. Levantó su vista al cielo y exclamó lleno de furia:
- ¡Estoy hasta los asteroides de los ajos y la luna!
- P'habernos matao, ¿Eh, brother? - añadió su compañero Louis Potato.
- Afirmativo, menos mal que hemos caido en blandito, my friend - respondió Kevin confiado.
- Cierto Kevin, pero esto en la Tierra no hubiese pasado, pues tenemos luna menguante - dijo el resabiado Louis.
Kevin bajó rápidamente la mirada y golpeó con su pesada bota uno de aquellos desafortunados ajos. Levantó su vista al cielo y exclamó lleno de furia:
- ¡Estoy hasta los asteroides de los ajos y la luna!
martes, 25 de diciembre de 2012
Felices fiestas
FELIZ NAVIDAD
2012
Y
PRÓSPERO AÑO NUEVO
2013
[ADVERTENCIA]
Si por cualquier causa no imputable al emisor de esta felicitación, la navidad resulta ser un fiasco por culpa de la suegra o el cuñao y/o el año nuevo acaba siendo la misma deposición de siempre, tenga en cuenta que una felicitación no es más que un mero deseo de quién la escribió.
La sola lectura de esta estupidez implica la aceptación de la misma por su parte.
Publicada bajo licencia Creative Collons.
(c) 2012 FloppySoftware.
viernes, 16 de noviembre de 2012
Mis plantas tienen un crecimiento superior a la media.
No es un secreto a voces. Ni tan siquiera es un secreto.
Sí, hay que reconocerlo y, por qué no, presumir de ello: mis plantas crecen más que la media.
Tod@s l@s entendid@s en el tema están de acuerdo con esto. Mal que les pese a algun@s, que van de enteraíll@s por ahí, mientras la envidia les mastica las entrañas.
En fin, la perfección de mi huerto es tal, que incluso no parece un huerto. De hecho, yo mismo, a veces dudo si es un huerto o el edén. "Que le den", estará pensando más de un@. Ya digo, la envidia.
Pero no basta con airear tamaña verdad a los cuatro vientos, no. Además, hay que demostrarlo. Y esta entrada va a dar buena cuenta de ello. Voy a mostraros, queridas novatas e ignorados principiantes, que mi método funciona, que no es una vulgar patraña como la oferta de internet que querían venderme por teléfono hace un rato. O no. Efectivamente, aquí hay un chiste del baratillo.
Como estas cosas no se pueden hacer a la ligera, he seguido en todo momento un método científico. El mío, para más señas. Ahora os explico.
Como tod@s deberíais ya saber, el que esto suscribe es cinturón beige en artes programáticas por la Universidad Diversa, además de Doctor Honorato's Pausa por la Academia de Repaso Lauri. En fin, no es momento de dejaros KO haciendo un repaso exhaustivo de todas mis titulaciones. En CCC tienden la alfombra roja cada vez que me presento, no os digo más.
Como digo, decidí probar empírricamente que mis cultivos tienen un crecimiento superior a la media. Hale, otro chiste fácil. Es por romper el hielo, que tengo ganas de hacerme una limonada.
Lo primero que hay que hacer es informarse. Para ello, consulté la Wikipedia, famosa por su exactitud y rigor:
El método científico (del griego: -μετά = hacia, a lo largo- -οδός = camino-; y del latín scientia = conocimiento; camino hacia el conocimiento) es un método de investigación usado principalmente en la producción de conocimiento en las ciencias. Para ser llamado científico, un método de investigación debe basarse en la empírica y en la medición, sujeto a los principios específicos de las pruebas de razonamiento.1 El Oxford English Dictionary, dice que el método científico es: "un método o procedimiento que ha caracterizado a la ciencia natural desde el siglo 17, que consiste en la observación sistemática, medición y experimentación, y la formulación, análisis y modificación de las hipótesis."
Fue leerlo y entrarme el cansancio. Esta es la razón por la que decidí utilizar mi propio método científico, al que he dado el nombre de:
El nombre no es un chascarrillo cualquiera, que os veo venir y eso que estáis lejos. Su significado tiene que ver con aquello de "parece mentira lo que s'ha'stirao el Pepe con lo esmirriao que era". Es decir, conecta directamente con lo que estoy diciendo desde el mismo título, que es que os distraéis y ya estáis pensando en la lista de la compra. Total para qué, si siempre compráis lo mismo.
Lo primero que se necesita para poner mi método en práctica, es un ordenador potente, con mucha memoria, casi tanta como la que tiene mi amadísima esposa, sobre todo para recordar aquellas cosas que viene bien echar en cara cuando menos te lo esperas. Dicho ordenador también precisa de una elevada rapidez de proceso, así que id olvidándoos de la calculadora Laurita, por mucho cariño que le hayáis cogido. Va siendo hora de un relevo, no os hagáis l@s distríd@s.
Como no tengo un ordenador así, decidí utilizar mi cerebro, que para sí lo quisiera la Intel.
Una vez iniciado el proceso, que no detallaré pues ando detrás de una publicación científica (cómo corre la jodía), quedó claro que mi macetohuerto tiene algo especial. Es poner la semilla y al rato ya se empieza a mover algo en la tierra. A veces es la estructura del edificio, que tiembla al paso del vecino de arriba, pero no siempre es así. En ocasiones, es su señora la que camina y deja sentir su grácil movimiento.
Un mes más tarde, tras haber anotado cuidadosamente todas las mediciones, procedí con el cálculo estadístico y llegué a la conclusión que ya os he adelantado.
Una conclusión científica, un hecho incontestable, la prueba irrefutable de que mi huerto es la repanocha de maíz.
Como digo, mis plantas tienen un crecimiento superior a la media.
Y como vosotr@s ¡oh, incrédul@s mortales! sólo creéis en las imágenes, como aquél que dijo "si no lo veo, es que no ha venío" o algo así, he aquí la prueba gráfica que he tenido a bien obtener:
Como no tenía una media a mano (estaba en el pie) he utilizado un calcetín, pero para el caso es lo mismo.
En esta instantánea se puede observar que la tomatera ha crecido muchísimo más que el calcetín y eso que los transplanté el mismo día, a la misma hora, en la misma maceta y en el mismo balcón (a ver si no).
Lo dicho, soy un crack, como dice mi jefe. También dice otras cosas, pero mejor lo dejamos estar.
A mandar.
Sí, hay que reconocerlo y, por qué no, presumir de ello: mis plantas crecen más que la media.
Tod@s l@s entendid@s en el tema están de acuerdo con esto. Mal que les pese a algun@s, que van de enteraíll@s por ahí, mientras la envidia les mastica las entrañas.
En fin, la perfección de mi huerto es tal, que incluso no parece un huerto. De hecho, yo mismo, a veces dudo si es un huerto o el edén. "Que le den", estará pensando más de un@. Ya digo, la envidia.
Pero no basta con airear tamaña verdad a los cuatro vientos, no. Además, hay que demostrarlo. Y esta entrada va a dar buena cuenta de ello. Voy a mostraros, queridas novatas e ignorados principiantes, que mi método funciona, que no es una vulgar patraña como la oferta de internet que querían venderme por teléfono hace un rato. O no. Efectivamente, aquí hay un chiste del baratillo.
Como estas cosas no se pueden hacer a la ligera, he seguido en todo momento un método científico. El mío, para más señas. Ahora os explico.
Como tod@s deberíais ya saber, el que esto suscribe es cinturón beige en artes programáticas por la Universidad Diversa, además de Doctor Honorato's Pausa por la Academia de Repaso Lauri. En fin, no es momento de dejaros KO haciendo un repaso exhaustivo de todas mis titulaciones. En CCC tienden la alfombra roja cada vez que me presento, no os digo más.
Como digo, decidí probar empírricamente que mis cultivos tienen un crecimiento superior a la media. Hale, otro chiste fácil. Es por romper el hielo, que tengo ganas de hacerme una limonada.
Lo primero que hay que hacer es informarse. Para ello, consulté la Wikipedia, famosa por su exactitud y rigor:
El método científico (del griego: -μετά = hacia, a lo largo- -οδός = camino-; y del latín scientia = conocimiento; camino hacia el conocimiento) es un método de investigación usado principalmente en la producción de conocimiento en las ciencias. Para ser llamado científico, un método de investigación debe basarse en la empírica y en la medición, sujeto a los principios específicos de las pruebas de razonamiento.1 El Oxford English Dictionary, dice que el método científico es: "un método o procedimiento que ha caracterizado a la ciencia natural desde el siglo 17, que consiste en la observación sistemática, medición y experimentación, y la formulación, análisis y modificación de las hipótesis."
Fue leerlo y entrarme el cansancio. Esta es la razón por la que decidí utilizar mi propio método científico, al que he dado el nombre de:
MÉTODO Y SÁCOTRE
El nombre no es un chascarrillo cualquiera, que os veo venir y eso que estáis lejos. Su significado tiene que ver con aquello de "parece mentira lo que s'ha'stirao el Pepe con lo esmirriao que era". Es decir, conecta directamente con lo que estoy diciendo desde el mismo título, que es que os distraéis y ya estáis pensando en la lista de la compra. Total para qué, si siempre compráis lo mismo.
Lo primero que se necesita para poner mi método en práctica, es un ordenador potente, con mucha memoria, casi tanta como la que tiene mi amadísima esposa, sobre todo para recordar aquellas cosas que viene bien echar en cara cuando menos te lo esperas. Dicho ordenador también precisa de una elevada rapidez de proceso, así que id olvidándoos de la calculadora Laurita, por mucho cariño que le hayáis cogido. Va siendo hora de un relevo, no os hagáis l@s distríd@s.
Como no tengo un ordenador así, decidí utilizar mi cerebro, que para sí lo quisiera la Intel.
Una vez iniciado el proceso, que no detallaré pues ando detrás de una publicación científica (cómo corre la jodía), quedó claro que mi macetohuerto tiene algo especial. Es poner la semilla y al rato ya se empieza a mover algo en la tierra. A veces es la estructura del edificio, que tiembla al paso del vecino de arriba, pero no siempre es así. En ocasiones, es su señora la que camina y deja sentir su grácil movimiento.
Un mes más tarde, tras haber anotado cuidadosamente todas las mediciones, procedí con el cálculo estadístico y llegué a la conclusión que ya os he adelantado.
Una conclusión científica, un hecho incontestable, la prueba irrefutable de que mi huerto es la repanocha de maíz.
Como digo, mis plantas tienen un crecimiento superior a la media.
Y como vosotr@s ¡oh, incrédul@s mortales! sólo creéis en las imágenes, como aquél que dijo "si no lo veo, es que no ha venío" o algo así, he aquí la prueba gráfica que he tenido a bien obtener:
Como no tenía una media a mano (estaba en el pie) he utilizado un calcetín, pero para el caso es lo mismo.
En esta instantánea se puede observar que la tomatera ha crecido muchísimo más que el calcetín y eso que los transplanté el mismo día, a la misma hora, en la misma maceta y en el mismo balcón (a ver si no).
Lo dicho, soy un crack, como dice mi jefe. También dice otras cosas, pero mejor lo dejamos estar.
A mandar.
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